Consejos para encontrar al mejor “hotel brokerage agent”

Primero de todo, traducimos “hotel brokerage agent”, este es el profesional intermediario en cualquier tipo de operación entre un hotel y su compraventa o alquiler. Es la persona que capta, diseña un plan de estrategia y lleva a término una compraventa buscando el perfil de comprador adecuado e idóneo para cada tipo de establecimiento hotelero. Está especializado en este tipo de compraventa y, por regla general, no vende otra cosa. Porque no todo el mundo busca lo mismo.

En #ittaGalicia estamos especializados en este tipo de compraventa. No vendemos pisos, naves, terrenos, locales… todo esto se lo dejamos a las inmobiliarias de las llamadas “generalistas”.

En realidad, el ser un buen agente intermediario entre un hotel en venta y un posible comprador, requiere de esfuerzo por parte del agente, requiere tiempo, estudios, preparación y, muchos, muchos años en la profesión. Debiera de decir que este último punto es lo que más enseña, más incluso que la formación (que no puede faltar), pero la práctica en este tipo de profesión, lo es todo.

Para ser un agente hotelero, requiere más que hacer fotos o publicar anuncios, de echo, no hay sustituto para el conocimiento y la experiencia.

Yo creo que para ser un agente hotelero exitoso, se debe de lograr el éxito a través de la satisfacción de los clientes. Ellos te dan ese “caché” que se necesita. Si el propietario de un hotel te recomienda a otro propietario que también está vendiendo… es que estás trabajando bien.

Si vendes una propiedad a un cliente y éste está satisfecho después de los años, esta es una muestra de que tienes la capacidad de poder encontrar el activo adecuado para tu cliente. No se trata de vender cualquier producto, se trata de vender el producto. Habrá clientes que requerirán de tí que les busques un pequeño hotel en una aldea apartada del mundo, y habrá clientes que te soliciten la búsqueda de un hotel enorme en el centro urbano de una gran ciudad. A esto me refería cuando decía, un poco más arriba, que no todo el mundo busca lo mismo. A esto se le llama “the right asset”, pero no tengas miedo, el mismo cliente, ya te va a decir, “este hotel no me gusta”, o, “no lo veo claro”.

Tenemos que crear valor para el propietario al poner su hotel en el mercado, siempre que no sea un hotel “off market”, (mira el enlace para saber más de lo que significa “off market”, te llevará a un post escrito en este mismo blog), tendremos que llevar a término y con éxito una transacción que supere las espectativas y objetivos del vendedor, tratar de lograr el precio más alto de venta en el mínimo plazo de tiempo posible, esto sería lo ideal.

Además de la experiencia, el conocimiento de lo que se vende es muy importante. Saber como funciona un hotel, es primordial para ponerse en la piel del comprador. Esta “empatía” que nos hará unos profesionales únicos. Es el requisito que irá más allá del simple conocimiento inmobiliario. La documentación tratada en la compraventa de un hotel, no es igual que la documentación que se trata en una compraventa de uso residencial. En el caso del hotel, estamos hablando de una edificación, sí un inmovilizado, pero además, se trata de un negocio, muy a menudo, sociedades y todo lo que ello conlleva. Un know-how, unos activos intangibles, que en la venta de residencial, no existe. Estos intangibles pueden tener tanto valor o más que la propia edificación y demás bienes tangibles.

El conocimiento de como se desarrolla el negocio inmobiliario hotelero en la zona donde se trabaje es muy importante también. Como funciona el turismo de esa zona, que finalmente, serán los usuarios de esos hoteles. En Galicia, donde yo trabajo y la zona que conozco, el turismo es muy variante. Es muy diferente al turista que visita Andalucía o Levante. Lo mejor, si quieres conocer bien el turista que visita Galicia, lee el post “El turismo en Galicia”, escrito en este mismo blog. 

Los mejores corredores suelen tener una educación universitaria en administración hotelera, economía, finanzas o un máster tipo MBA. Esta formación nos permite comprender los fundamentos del negocio y podemos representarlos ante los compradores, incluso aconsejándoles la mejor opción.

La compraventa de un hotel requiere de mucho tiempo, recursos y capacidades que no todo el mundo las tiene. El saber redactar una oferta de compra, una carta de intenciones (LOI, letter of intent), una acuerdo de confidencialidad, un pacto de no intromisión, un ncnda (non circumvention, non disclamer agreement), reconocimiento de honorarios, un contrato de arras… y un largo etc. Algunos de estos documentos serán presentados ante notario, previa firma y la oficina del notario redactará sus documentos en base a lo que se le presente, por eso deben de estar bien escritos y redactados, servirán como borradores previa firma de compraventa. En otro post, explicaré cada uno de estos documentos por separado, que significan y cual es la finalidad de cada uno de ellos.

Como en cualquier otro tipo de trabajo, existen malos profesionales, aquellos que dejan en entredicho el buen trabajo del buen profesional, aquel que confirma el dicho, pagan los buenos por los malos. Afortunadamente existen señales que todo propietario de hotel debe de saber y le ayudará a identificar al mal profesional.

La comunicación del agente es muy importante, no es estar todos los días, pero sí una llamada cada mes, por ejemplo, dejar saber al propietario del hotel, como va su venta, si hay espectativas de un cliente interesado, si su documentación ya ha sido aportada al comprador, como va la demanda y la oferta, etc. a veces, es suficiente enviarle un WhatsApp (a mi me gusta mucho este tipo de comunicación porque lo veo menos “invasivo” que la llamada).

Algunos agentes, se sientan a la espera de que alguien llame. Este tipo de actuación, rara vez tiene éxito, como no planifiques una estrategia de marketing, o como no vayas directamente al comprador, con poner un anuncio y esperar… lo tienes difícil. Así que, si tu agente es de estos, mejor déjalo y busca otro.

No trabajes con un agente cuya única finalidad se a la venta. Es lo más importante, pero además te debe de aconsejar en cual es el mejor tipo de venta, (a veces puede ser una compraventa aplazada la idónea a tu negocio, o quizás sea mejor un alquiler con opción a compra), en estos dos casos, se realiza la compraventa, pero de diferentes maneras. Y, lo más importante, debe de ser un profesional de la tasación y valoración del bien inmueble y del negocio (aquello que más arriba hablábamos y que son los intangibles), para poder fijar el correcto precio de venta. Esto solo lo sabrá un agente formado para esta tarea y además debe de ser buen conocedor del mercado actual de la zona. 

Espero haber sido de ayuda. 

Si estás en Galicia, visita ittagalicia.com te podremos ayudar.

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Como hacer el inventario de un hotel

Primero de todo debiéramos de definir inventario.

Un inventario es un término usado habitualmente en empresas, aunque también es usado a título personal.

Según la definición de la Wikipedia:

El inventario es una relación detallada, de cada uno de los elementos que componen el patrimonio de una empresa o de una persona en un momento determinado.

Un inventario es un recuento de cada tipo y clase de material que se tiene en cada uno de los departamentos de un hotel.

Uno de los aspectos más importantes de este inventario es el conocimiento de todo lo que conforma una determinada empresa en un determinado momento y para tener un control del stock de los productos.

Yo en este post, voy a explicar un poco por encima como se hace un inventario a nivel hotelero. Uno de los casos que se solicita el inventario es en el caso de compraventa, es un documento que solicita el comprador para saber y asegurarse de lo que está adquiriendo exactamente a parte del bien inmueble en sí.

Su realización y tiempo de ejecución, dependerá en gran parte del tamaño del hotel y lo puede hacer cada departamento por separado. No hace falta decir que la relación de lo inventariado debe de ser muy minucioso, haciéndolo por “familias” y por cada uno de los artículos. Así en la cocina, se hará el inventario destinado a menaje, cristalería, cubertería, alimentos en lata, alimentos en bolsa, alimentos congelados, alimentos frescos… Lo hace el cheff o cocinero, con ayuda del pinche (también puede hacerlo el pinche). Por ejemplo, dentro de “alimentos en bolsa”, tendremos, habas, garbanzos, lentejas, arroz… dentro de la familia “cubertería” tendremos cuchillos de carne, cuchillos de pescado, tenedor de carne, tenedor de pescado, cuchara de postre, cuchara de café, cuchara para sopa… en fin es un trabajo muy laborioso que requiere de mucho tiempo. Lo ideal es hacerlo entre dos o tres.

Las camareras de pisos, también pueden hacer lo propio dentro de su departamento. En este caso la gobernanta, dará el visto bueno y se asegurará que está bien, también puede ser que sea la propia gobernanta la que realice esta tarea con ayuda de una de las camareras.

Su labor no es fácil ya que tendrán que inventariar gran parte de lo que se utiliza en un hotel (ropa de cama, artículos de limpieza, utensilios…). Así, por ejemplo, tendrán que hacer inventario de la ropa de cama, dentro de este grupo contarán las sábanas bajeras de cama individual, sábana bajera de cama doble, fundas, mantas, forros, almohadas… cada caso es diferente.  Estimaría 3 ó 4 juegos de sábanas por habitación (lo ideal serían 4).

Lo que yo aconsejo es preparar un “checklist” o lista de comprobación con cada una de estas “familias” y luego con cada una de las “subfamilias”. Será algo largo pero ya puede quedar para siempre.

En la familia de “ropa de baño”, se contarán unitariamente las toallas grandes de ducha, las medianas de lavabo, las toallas más pequeñas de bidé, y… en el caso de hoteles con una categoría superior a 3 estrellas, se contarán alfombrines, albornoces y zapatillas. Estos dos últimos son habituales en hoteles que disponen de spa o en hoteles que no disponen de spa pero que tienen una categoría superior (3, 4 ó 5 estrellas).  Como decía, cada hotel es diferente y va a requerir un inventario diferente a otro hotel. Yo estimaría 3 ó 4 juegos de toallas por habitación (lo ideal serían 4).

En cuanto a la familia de “amenities”, no todos los hoteles los ofrecen pero si tu hotel es de los que da amenities a sus clientes, se contarán gel, peine, champú, jabón, colutorios, diversos kits (kit de afeitado, dental, costura, manicura…).

Otra familia son los productos de limpieza y los utensilios de limpieza. Estos pueden ir en una familia y subdividirse en dos grupos, o ir en dos familias diferentes. En cuanto a los productos de limpieza se distinguirán y contarán, limpiacritales, limpiasuelos, jabón para la loza en la cocina (este puede ser tenido en cuenta en el inventario de la cocina, cuidado de no contarlo dos veces), jabón para lavadora, suavizante de lavadora, líquidos amoniacales, antigrasas… en cuanto a los utensilios, fregonas, palos para fregonas, mopas, recogedores, escobas, palos para escobas, cubos para fregonas, paños, bayetas, espartos…

Se tendrán en cuenta otros productos y electrodomésticos, por ejemplo, planchas, aspiradoras, lavadoras, secadoras, carros para las camareras, cubos, bañeras… electrodomésticos que no tengan que ver con la cocina, ya que estos se deben de inventariar en la cocina (batidora, mezcladora, pela patatas, frigos, congeladores…).

El inventario de cafetería también es importante, lo realizarán los propios camareros o mejor, el encargado (si existiese). Este también es largo, y hay muchas “familias” de productos. Como en los casos anteriores se debe de ir de uno en uno, contando y apuntando.

El cliente comprador querrá conocer toda la relación de bienes que se quedan en el hotel antes de su compraventa, así que, cuidadosamente, habitación por habitación, se deberá de dar una relación detallada de cada habitación, haciendo constar, cama, colchón, cabeceros, lámparas, alfombras, cajas fuertes (si las hubiera), sujeta maletas, perchas, armarios, escritorios, sillas, sillones, todo, todo y todo… hasta cortinas y bombillas (luminarias). En el caso de inventariar muebles, se debe de adjuntar al informe documentación fotográfica de cada mueble. Y así, igual por cada habitación.

De la misma manera anterior, se hará inventario de los muebles de salones, zonas nobles, salas de juegos, salas de reuniones, etc.

Personal de recepción o gerencia, hará lo propio en su departamento, en cuanto a mobiliario, impresoras, copiadoras, fax, teléfonos, consumibles, computadoras, tablets, software usado para la gestión del hotel, etc.

Como decía es un trabajo largo y que lleva tiempo.

Los inventarios, salvo que sean para documentar una compraventa (y siempre que el comprador lo requiera), se debe de hacer una vez al año, excepto para muebles y diversos artículos relacionados con el mobiliario. Para todo lo demás, uno al año estará bien. Luego cada departamento deberá saber y conocer las necesidades de compras en cada uno de los departamentos en cualquier momento, por ejemplo, si rompen 20 sábanas, la gobernanta dará la orden de hacer la compra para reponer las sábanas, lo mismo que los productos de limpieza y todos aquellos que requieran de un control constante.

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¿Qué es el ratio de ocupación? Cómo calcularlo

Es un KPI (key performance indicator, indicador clave de rendimiento) usado por la industria hotelera, calculado en base a la ocupación media de un hotel o cualquier otro tipo de establecimiento hotelero al caso. Se puede usar para hostales, albergues, casas rurales, apartamentos turísticos, etc. y en todos los casos, el método de calcularlo es el mismo.

Esta métrica mide la ocupación de un hotel y se mide en porcentaje. Por tanto, nos indica el porcentaje de ocupación media de un hotel. Se hace en base a un espacio de tiempo determinado, puede ser por día, semana, mes, estación… aunque lo más habitual y la mejor manera de medirlo es en un año.

Se debe calcular en un año, ya que hay meses de más ocupación y meses de menos ocupación o incluso el hotel cerrado. En el caso de cierre de hotel ese mes contaría como ocupación cero.

La ocupación se refiere al número de habitaciones ocupadas en referencia a todas las habitaciones disponibles del hotel.

Cómo calcularlo

El ratio de ocupación puede ser calculado en base a la siguiente fórmula:

Ratio de ocupación = Número de habitaciones ocupadas / Número total de habitaciones disponibles

Por ejemplo: Si tu hotel tiene 60 habitaciones, pero en un determinado espacio de tiempo tiene 45 habitaciones ocupadas:

45 / 60 = 0,75 >>> 75% ocupación

¿Cómo hacer este cálculo al año?

Muy sencillo. Existen programas que lo hacen, diferente software, apps, e incluso mismo Excel de Microsoft, sin embargo no sería difícil hacerlo manualmente.

Imaginemos que en enero hemos tenido una ocupación media de 25%, en febrero también del 25%, en marzo el 25% en abril lo mismo el 25%, en mayo el 40%, en junio el 45%, en julio el 95%, en agosto el 100%, en septiembre el 95%, en octubre el 90%, en noviembre el 70% y en diciembre el 25%.

Si sumamos todo lo anterior, mes a mes, da 660, lo dividimos en los 12 meses (se hace una media aritmética sencilla) y nos da una media del 55%

Esta sería la media de ocupación anual de nuestro hotel. Claro que para tener disponible el ratio de un mes, primero tenemos que calcularlo día a día, haciéndolo de la misma manera que el anual. 

Cómo usar este ratio

Realmente es un ratio muy usado, uno de los tres más importantes. Generalmente, aquellos que trabajan en la industria hotelera, buscan subir este ratio todo lo más posible, sin embargo, este ratio debe de usar usado junto con otros dos que son muy importantes también, el ADR y el RevPAR. Siendo para mí, el GopPAR el más interesante.

Aunque el 100% de ocupación es lo más deseado, muy a menudo, se consiguen los mismo ingresos con un 80% de ocupación si este 80% de ocupación pagan un precio un poco más alto (no mucho más) podríamos hablar de un par de euros.

Puedes ver otros ratios en el post “Los principales ratios hoteleros”

“Off market” que significa

¿Qué significa el término en inglés “off market” y en que casos es usado?

Creo que este será el post más corto de toda la historia de “El blog de #ittaGalicia y tuyo”

El término “off market” puede significar varias cosas:

  1. Puede significar que en estos momentos el inmueble que quieres visitar está fuera del mercado, ya que existe un comprador interesado y está buscando la financiación. Si este comprador consigue la financiación, se dará por vendido, si no (suele ser cosa de 1 ó 2 meses), entonces la propiedad inmobiliaria volverá a estar en el mercado para posibles nuevos clientes. Es un “off market” temporal.

  2. Temporalmente el inmueble se deja de enseñar por petición del vendedor. Puede ser por enfermedad, por viaje, porque se está reparando algo…

  3. Otra causa que implicaría el “off market” de una propiedad es que el vendedor haya recibido una oferta muy buena, esté estudiando su aceptación y no desea enseñarla más.

  4. Simplemente el dueño ha decidido no vender, por la causa o causas que sea.

Sin embargo, en España, el término “off market” es más posible que indique que la propiedad está en venta con clausulas de confidencialidad, diversos tipos de acuerdos, pactos de no intromisión, NCNDA, etc. Suelen ser propiedades muy exclusivas por alguna razón, puede ser que su propietario sea famoso, o puede ser una empresa líder en algún tipo de producto o servicio, o son propiedades de lujo… 

Sea el motivo que sea, estas propiedades se mantienen en la cartera de las inmobiliarias y se hace su venta a puerta cerrada. No son comercializadas públicamente en Internet y no se anuncian, de ahí el término “off market”, que literalmente significa “fuera del mercado”.

En la venta que #ittaGalicia lidera en Galicia, en el caso de la venta de hoteles es muy habitual que se haga “off market” en el supuesto de importantes cadenas hoteleras o en el caso de hoteles de 4 y 5 estrellas.

No es un tipo de venta muy usual en residencial salvo (como decía más arriba) que su propietario sea famoso o que el inmueble sea de lujo. Sí es más habitual (y cada vez más) en el caso de la puesta en venta de hoteles.

Lo mejor que el cliente interesado puede hacer en estos casos en preguntar al agente inmobiliario el motivo de este “off market” y, con un poco de suerte, la propiedad que te interesa volverá a estar en el mercado pronto. El agente inmobiliario te lo dirá. 

Experiencia vs formación

A decir verdad, no sé cómo empezar este post. Experiencia vs formación… ¿cómo elegir una? creo que no se puede.

Como ya sabéis me dedico a la compraventa de todo tipo de establecimientos hoteleros, y me encanta hablar con los actores y actrices números uno de cada hotel. Puede ser el propietario (o propietaria, o ambos), puede ser director(a) o gerente. En cualquiera de los casos, me encanta hablar con ellos y hacerles un sin fin de preguntas.

He constatado que no siempre la formación tiene algo que ver con el éxito sostenido de un hotel. He conocido propietarios que han llevado sus hoteles a muy buenos puestos y que están muy bien considerados (dentro del gremio, entre ellos se conocen), sin apenas tener estudios (muy a menudo con estudios básicos) y he conocido a directores y gerentes con una sólida formación que están un poco por encima de la media (pero nada del otro mundo), obteniendo unos resultados muy similares a los primeros. 

El trabajo de hotel es el trato con la gente. Ese mimo y dedicación que año tras año vas ganando con tus clientes, día tras día, semana tras semana, mes tras mes, año tras año…

Lo que, a mi juicio, es lo más valorable es que te tienes que entregar en alma y corazón al trabajo que desempeñes y, si tienes formación, mejor que mejor.

Lo que sí, que la experiencia no te la dan los libros. En cuanto a la formación… la propia experiencia es la mejor escuela. Ahora bien, cuanta más formación, mejor que mejor.

Con la formación adecuada y 10.000 horas de “training”, creo que estarás bien preparado para afrontar los desafíos diarios que un hotel te puede ofrecer.

Diferencias entre la compraventa de una propiedad residencial y una propiedad comercial

Vivencias, experiencias… ¡emociones!

Esto es lo que se siente al comprar una casa. Una casa que será algo más que eso, será tu hogar. Una compra completamente emocional, se hace con el corazón.

Sin embargo, el corazón no influye nada en absoluto cuando se trata de comprar una propiedad comercial, por ejemplo, un hotel.

En este caso, la compra es más cerebral, más inteligente.

Lo que compres no es un lugar donde acabar tus días, criar a tus hijos, envejecer o jubilarte.

Compras un hotel que, por encima de todo, es una empresa.

¿A que viene esto?

Viene a que los propietarios de los hoteles los valoran como su “niña bonita”, no se dan cuenta de que el cliente comprador adquiere una propiedad comercial y los números le tienen que salir, si no, no es de interés.

A veces los clientes me solicitan fotos de los hoteles, fotos que no hago. Primero porque es una forma de guardar la confidencialidad de la venta, por otro lado, el cliente que adquiere un hotel compra una superficie construida, un número de habitaciones, una cafetería, un comedor (si lo tiene), una discoteca (si la tiene), y sobre todo, compra una empresa con todo lo que le viene detrás. Hay datos técnicos que no se pueden obviar, fecha de construcción, última reforma, si necesita reforma o si ya está listo para cambiar las llaves de mano, una contabilidad, una cuenta de resultados, un EBITDA (esto lo explicaré en otro post), una serie de datos muy importantes que en las fotos no los van a ver. Se adquiere un fondo de comercio con una clientela hecha de hace años (en la mayoría de los casos). Esto es lo que realmente importa, da igual si las habitaciones están pintadas de blanco o de amarillo, si las colchas de la cama son de cuadros o de flores… entonces… ¿para qué hacer fotos? Las fotos, y muy buenas además, las pueden ver en la página web del mismo hotel. Página web que el hotel hace para captar clientes y vender sus habitaciones, por tanto, la página web debe de ser muy fácil de usar, muy intuitiva, responsive (cada vez más se usan los móviles, las tablets…) y con un motor de reservas muy bueno. Esta página web, junto con las cuentas en redes sociales, las opiniones del hotel en distintos portales (TripAdvisor, Booking…), toda la presencia que se tenga en Internet, también se venden al vender el hotel. Y por cierto, son muy valorables. La mejor carta de presentación.

En la compraventa de residencial es al revés. Compras lo que te entra por los ojos, y te tiene que gustar. En esa decisión de compra es muy importante las fotos, y las fotos tienen que estar bien hechas y mostrar bien, lo mejor posible, la casa y los jardines o zonas comunes. En este caso el reportaje fotográfico y cada vez más, el reportaje en vídeo es sumamente importante. Porque si las fotos que ves en el anuncio no te gustan, no vas a llamar para hacer la visita. Te tiene que gustar la casa para hacer la visita.

Lo primero que hace el cliente para buscar la casa es la búsqueda por zona (provincia, municipio, zona centro, extraradio…) luego elige el tamaño (número de habitaciones y baño), luego el precio (habrá usado una horquilla, un rango de precios con un mínimo y un máximo), de las propiedades que aparezcan, elegirá ver aquellas que le entren por los ojos, ¿cómo? con las fotos.

Pero no todas las diferencias entre la compra de residencial y de comercial, son estas.

La diferencia más importante es fiscalmente y como se tratan con Hacienda.

De todos es sabido que una propiedad nueva, vendrá gravada con un IVA, este IVA no se pagará si esta propiedad es de segunda mano, en este caso el impuesto a devengar es el ITP (Impuesto de Transmisiones Patrimoniales) y AJD (Actos Jurídicos Documentados). Muy a menudo se devengan juntos. Dado que estos impuestos pueden ser diferentes según la Comunidad Autónoma, lo mejor es que te asesores donde vayas a comprar. Un agente inmobiliario, un abogado, un contable, una asesoría fiscal, un gestor, quizás en el Registro de la Propiedad o en la oficina del Notario te podrán decir, sin lugar a dudas, los impuestos a devengar, plazos para hacerlo y por ciento que te corresponde. También puedes encontrar información en la misma página web de la Agencia Tributaria. En Galicia, entre Notario, Registro de la Propiedad, ITP y AJD suele rondar el 10% del total de la compraventa, como se lo reparten, no lo sé.

 

Cuando compras un hotel, el hotel por ser empresa, deberás repercutir el IVA, este IVA lo tendrá que soportar el comprador, pero el comprador, a su vez, lo repercutirá, de manera que le será devuelto.

De echo hay una forma contable, que el asiento se hace de una sola vez, de manera que entra por el activo y sale por el pasivo, así el comprador ya no tiene que soportar este IVA. Lo mejor, en este caso, es que hagas caso a tu gestor, él te va a asesorar la mejor manera y como fiscalmente, tributar menos, siempre dentro de la ley.

Evitar el desperdicio de alimentos en los hoteles y restaurantes

Bueno, he de decir, primero de todo, que la idea no ha partido de mí, si no de una compañía americana, hotelkitchen.org o al menos es de dónde yo saqué la idea, aunque la idea original partió de otro sitio… sigo leyendo.

Lo primero es que el manager o el jefe de compras del hotel debe de ser una persona lo suficientemente bien formada e informada para comprar lo estrictamente necesario, no pueden sobrar alimentos (o los mínimos), pero tampoco deben de faltar (daría mala imagen a nuestro hotel o restaurante). De cualquier manera, y partiendo de la base, de que se ha dado un banquete (o varios), primero deberíamos de valorar si los alimentos que nos han sobrado pueden ser transformados en otros y así poder aprovecharlos. No hace falta decir que estos alimentos deben de ser “limpios”, es decir, no tocados por nadie en una mesa. Por ejemplo, de una barra de pan, podemos hacer pan rallado, y así se puede aprovechar.

La idea es el evitar el desperdicio de estos alimentos y evitar tirarlos a la basura, sobre todo estos alimentos perecederos que se estropean de un día para otro. 

No soy muy consciente si en España se llevan a cabo algún tipo de campañas de recogida de alimentos en hoteles o restaurantes, pero es una idea grandiosa. Con lo que nos sobra en nuestro hotel y que no puede ser aprovechado, se puede dar de comer a gente necesitada. 

Esto es una extracto que he sacado de la página hotelkitchen.org y que he traducido al español. Aunque los datos numéricos son referidos a Estados Unidos, no cabe duda de que en España, también tenemos necesidades.

En Estados Unidos, aproximadamente 63 millones de toneladas de alimentos se estropean cada año, el 40% provienen de establecimientos como restaurantes u hoteles.

Esta basura ocurre mientras 41 millones de americanos, incluyendo 13 millones de niños, no disponen de alimentos. 

La comunidad hotelera está preparada para ser parte de la solución a este problema.

La iniciativa parte de World Wildlife Fund (WWF) en España también tienen presencia, y más concretamente en esta labor de evitar el desperdicio de alimentos, puedes descubrir más en este enlace Alimentos WWF España junto con The American Hotel and Lodging Association y con el soporte de The Rockefeller Foundation, se han unido para trabajar en la industria de la hospitalidad y reducir las tasas de alimentos estropeados.

Cadenas hoteleras de la talla de Marriott, Hilton, Hyatt y algunos más ya están implantando el programa para evitar ese desperdicio de alimentos.

Yo no pretendo que lo hagamos igual que en Estados Unidos, pero, si fuésemos más conscientes, y tuviésemos cuidado en nuestras cocinas, con una mínima formación a nuestro personal, creo que tendríamos medio camino recorrido. Y si aún teniendo cuidado sobran alimentos… ¿que hacemos? yo supongo que ONGs como Cáritas o Cruz Roja sepan darle valor a estos alimentos, ¿y si sorprendiéramos a los ancianos de un asilo? 

En estas fechas, con tantas comidas y cenas de empresa, es un buen momento para ir ideando algo. Nuestra meta es el tirar los mínimos alimentos posibles. Si no pueden ser aprovechados por el ser humano, hay animales en centros de acogida que pueden aprovechar.